Nada dura para siempre. Cuando entendemos esto se nos hace más fácil el no estar tan apegado a lo que estamos experimentando. Así que cuando nos pasa algo que pensamos que es malo, podemos relajarnos porque sabemos que nada malo dura para siempre. De la misma manera, cuando experimentamos felicidad, también podemos darnos cuenta de que nada bueno dura para siempre. ¿Porqué quisiéramos hacer esto? Porque nos ayuda a estar más atentos y conscientes de cómo reaccionamos a nuestras experiencias todo el tiempo.
No comments:
Post a Comment